El presidente del Instituto de Previsión Social, Jorge Brítez, afirmó en conferencia esta tarde que continuará al frente de la previsional aun en medio de la fuerte conmoción generada por la muerte de un asegurado que no accedió a tiempo a un procedimiento cardíaco de urgencia.

Durante una conferencia de prensa realizada este jueves, el titular del ente reconoció que evaluó la posibilidad de renunciar, pero aseguró que decidió permanecer en el cargo para «seguir trabajando por la institución».
Brítez relató que la imagen del paciente fallecido, Braulio, lo impactó profundamente y lo llevó a reflexionar sobre su continuidad. Sin embargo, sostuvo que apartarse no forma parte de su manera de enfrentar las dificultades y que optó por mantenerse al frente del IPS en un contexto de cuestionamientos públicos, reclamos de asegurados y críticas de distintos sectores.
Durante una conferencia de prensa realizada este jueves, el titular del ente reconoció que evaluó la posibilidad de renunciar, pero aseguró que decidió permanecer en el cargo para «seguir trabajando por la institución».
Brítez relató que la imagen del paciente fallecido, Braulio, lo impactó profundamente y lo llevó a reflexionar sobre su continuidad. Sin embargo, sostuvo que apartarse no forma parte de su manera de enfrentar las dificultades y que optó por mantenerse al frente del IPS en un contexto de cuestionamientos públicos, reclamos de asegurados y críticas de distintos sectores.
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La declaración se produce en uno de los momentos más delicados para la previsional, que atraviesa una acumulación de denuncias por falencias en la atención, demoras en estudios de alta complejidad, falta de equipos en funcionamiento y carencias estructurales en hospitales y clínicas. El caso que desató la indignación ciudadana volvió a poner bajo la lupa la capacidad de respuesta del sistema ante situaciones críticas.
En su comparecencia, Brítez insistió en que la institución seguirá adelante con medidas correctivas y procesos internos de revisión, aunque evitó adelantar cambios concretos en el equipo directivo. También defendió la necesidad de fortalecer la gestión antes que generar inestabilidad con una renuncia en medio de la tormenta.
Mientras tanto, el IPS continúa en el centro del debate público. Asegurados y gremios reclaman garantías de que hechos similares no volverán a repetirse y exigen responsabilidades claras ante lo ocurrido. La permanencia de Brítez abre una nueva etapa en la crisis, con la presión puesta ahora en las decisiones que adopte la administración para recuperar la confianza en uno de los pilares del sistema de seguridad social del país.
