Autoridades del Estado y de la APF anuncian cambios inmediatos tras la suspensión del superclásico. Habrá control total de accesos, tecnología y sanciones para erradicar la violencia.

El fútbol paraguayo intenta reaccionar tras uno de los episodios más vergonzosos de su historia reciente. Luego de la suspensión del superclásico entre Olimpia y Cerro Porteño por hechos de violencia, el Gobierno Nacional y la Asociación Paraguaya de Fútbol anunciaron un paquete de medidas que apunta a cambiar de raíz el control de acceso a los estadios.
El ministro del Interior, Enrique Riera, junto al presidente de la APF, Robert Harrison, encabezaron la conferencia en la que se detallaron cinco acciones de aplicación inmediata, con respaldo de la Policía Nacional y la Fiscalía.
“Todas las medidas que vamos a anunciar de corto plazo son medidas que van a tener una aplicación inmediata y que están respaldadas por la Fiscalía General del Estado”, dijo el ministro Riera antes de empezar a enumerar la nueva disposición.
¿De qué se trata?
La primera medida apunta al acceso. Se implementarán entradas personalizadas e intransferibles, eliminando la práctica habitual de un solo dispositivo con múltiples tickets. A partir de ahora, cada persona deberá contar con su propio acceso validado, ya sea digital o impreso.
Además, cada entrada será validada con el Departamento de Identificaciones, evitando suplantaciones y garantizando que quien ingresa sea efectivamente quien figura en el sistema. El control será total desde el acceso.
En esa línea, se incorporará tecnología de punta como segunda medida. El uso de reconocimiento facial y sistemas biométricos permitirá identificar en tiempo real a los asistentes, especialmente en partidos de alto riesgo, buscando anticipar situaciones de conflicto. “Se va a incorporar paulatinamente el reconocimiento facial y el AFIS, el control biométrico”, expresó Riera.
El tercer punto central es la prohibición de ingreso a personas con antecedentes judiciales. Aunque no exista condena firme, quienes registren historial delictivo quedarán fuera de los estadios. “Para que la familia vaya tranquila a la cancha y no esté sentado alguien que tenga orden de captura o alguien que haya estado procesado por violencia”, manifestó el ministro sobre este tema.
El cuarto punto es la finalización del Renae (Registro Nacional del Espectador), un listado establecido por ley que pretende agrupar e identificar a todos los que frecuentemente asisten a los espectáculos deportivos, no solamente de fútbol de campo.
Por último, la quinta medida se enfoca en las consecuencias. Las autoridades confirmaron que se trabajará en la identificación de todos los responsables de los incidentes mediante imágenes y registros audiovisuales. Las sanciones no serán solo deportivas, sino también penales, alcanzando incluso a quienes facilitaron la logística de los grupos violentos, como los choferes de los buses que los trasladaron.
“Todos estos que provocaron estos incidentes, más allá de sus clubes, son paraguayos que afectaron a familias completas que fueron a ver un espectáculo que todos disfrutamos, siendo o no de esos clubes, y esto no se va a repetir nunca más”, sostuvo tajantemente Enrique Riera.
Así, las autoridades tomaron cartas en el asunto y se espera una implementación inmediata de estas medidas. El desafío será sostenerlas en el tiempo para devolverle al espectáculo las condiciones que nunca debió perder.
