Mientras la Organización de Trabajadores de la Educación – Auténtica (OTEP-A) afirma que las clases no arrancarán el próximo 23 de febrero, desde la Federación de Educadores del Paraguay (FEP) dicen lo contrario. ¿A qué se debe esta disparidad de criterios?

A un día de la postergación hasta el 25 de marzo del análisis de la reforma a la Caja Fiscal en Senadores, tras una jornada de protestas masivas encabezadas por docentes que paralizaron el centro de Asunción y bloquearon accesos a varias ciudades del interior, se dieron informaciones contradictorias respecto a si los maestros arrancarán o no las clases el próximo 23 de febrero, como está previsto.
Sin embargo, ambos sostuvieron en que coinciden en la lucha contra la reforma de la Caja Fiscal y ejercer presión para impedir que se apruebe una versión que no sea favorable para los intereses gremiales de la jubilación.
Al respecto, Última Hora se contactó tanto con Silvio Piris, presidente de la Federación de Educadores del Paraguay (FEP), así como con Gabriel Espínola, secretario general de la Organización de Trabajadores de la Educación – Auténtica (OTEP-A).
Piris señaló que las clases arrancarían el 23 de febrero siempre y cuando se respete la versión de la postergación del tratamiento de la reforma de la Caja Fiscal para el próximo 25 de marzo. “No dije el 100% porque puede haber algún senador que se quiera congraciar con Santiago Peña o algo así y solicite el tratamiento para la otra semana, antes del inicio de clases”, señaló el gremialista.
Por su parte, Gabriel Espínola, de la OTEP-A, afirmó que las clases no empezarán el 23 de febrero y afirmó que las movilizaciones seguirán en todo el país.
Tras las contradicciones, Piris aseguró que entre la FEP y la Unión Nacional de Educadores (UNE) suman el 80% de los afiliados del sector docente del país y que la OTEP representa solo al 7 u 8% del sector.
Espínola, por su parte, dijo que no iniciar las clases “es una decisión que se tomó y que está vigente” y que “hasta que la intersindical diga lo contrario, nosotros nos mantenemos eso”.
Según el secretario general de la OTEP, Piris “se corta solo” y no participa de las reuniones de la intersindical, donde las decisiones son colectivas.
Explicó que en la mañana de este miércoles se comunicó con Rafael Resquín, representante de la UNE. “Estamos pidiendo una reunión para el lunes. Él no me comentó sobre nada de eso, a no ser que su conversación haya sido posterior a esa. Pero yo creo que cada uno es finalmente responsable ante la historia también de sus dichos y de sus hechos”, expresó.
“Lamentablemente tenemos dentro del magisterio a una persona como Silvio Piris que es muy difícil adecuarlo a las decisiones colectivas, a participaciones democráticas. Está más acostumbrado a un funcionamiento más de verticalidad y, bueno, si eso funciona dentro de la FEP, en otras organizaciones no funciona de esa manera”, agregó.
El dirigente también tildó a Piris como “un personaje que está involucrado al Partido de Gobierno” y afirmó que su acción “debilita” la lucha del sector docente por relacionarlo con la política partidaria.
Ante esta situación, el presidente de la FEP respondió: “Yo creo que mi conducta y mis acciones hablan por sí solas, que tengo una conducta firme a favor de mis colegas docentes”.
“El hecho de que yo sea autoridad departamental y sea político me dio la posibilidad de tener todos los contactos con los senadores, inclusive con los ministros y hasta el presidente de la República para lograr cierta mejoría e inclusive lograr lo que ayer tuvimos, que es el la postergación”, agregó.
Minimizó una confrontación con Espínola y sostuvo que su postura sobre el partido de Gobierno tiene que ver con sus inclinaciones ideológicas. “Él es poco afín hacia la izquierda, entonces muchas veces no le agrada mucho el partido de Gobierno”, mencionó.
“Yo no actúo de manera personal ni por mi inclinación ideológica. Actúo por principios que los tenemos en nuestros propios estatutos y en los mandatos que tomamos en la instancia de gestión en el sindicato, ¿no? Yo no puedo decir lo mismo, si hacen de esa manera o no”, respondió Espínola.
Mesa de diálogo
Pese a esto, Espínola señaló que envió un mensaje a Piris para concertar una reunión para el lunes entre partes y determinar acciones de cara al futuro, donde discutirán sobre el inicio de clases.
“Yo le envié esta mañana un mensaje a Silvio Piris para una reunión el próximo lunes a fin de determinar e ir determinando la táctica que vayamos a a desarrollar. Probablemente él, siendo partido del Gobierno, le afecte también desarrollar campaña contra su propio partido, porque nosotros estamos en esa tarea y en varios lugares se está haciendo”, indicó Espínola, de la OTEP-A.
“Y bueno, seguro que a él le cuesta asumir una posición más allá de lo partidario”, agregó.
Silvio Piris, por su parte, también se mostró abierto a una conversación entre las partes y zanjar las discrepancias. “Claro, nosotros nos vamos a reunir. Nuestra lucha está intacta, eso nosotros no nos vamos a dividir. Si nos fue bien, ¿por qué vamos a ser tontos y vamos a dividirnos?”, expresó.
“De mi parte, no. Ni me ni me molestó, ni estoy enojado, ni nada. Gabriel es mi amigo. Tiene su forma de ser”, agregó.
“Sin divisiones”, pese a disparidad
Pese a que públicamente las versiones sobre el inicio de clases fueron contradictorias, también aseguraron en que “la lucha se va a seguir” y que no existe fractura entre gremio.
Piris expresó: “Ellos pueden considerar, quizás, el inicio de clase, pero no hay una fractura, nada”.
“Ellos tal vez puedan ser más radicales en el sentido de no querer iniciar las clases, pero la lucha que es por la jubilación, por la reforma, sigue intacta por parte de todos los gremios. Hay unidad” aseguró.
Sin embargo, fue autocrítico al señalar que no conversaron previamente y que “quizás la falencia fue que él o yo hayamos dado una declaración así en una reunión previa a la intersindical”.
La contraparte, Gabriel Espínola, sostuvo que no deberían existir fricciones “si nos adecuamos a las decisiones colectivas”.
“Esperamos que no sea una una fisura, una fricción o que sea solo una fricción y no una ruptura. Nosotros por lo menos no tenemos esa intención”, sostuvo Espínola.
