La revolución terapéutica y diagnóstica que transforma el tratamiento del cáncer
El cáncer está experimentando una transformación sin precedentes en la forma en que se diagnostica y se trata, según ha señalado Josep Tabernero, director del Vall d’Hebron Institut d’Oncologia (VHIO), durante su participación en el foro internacional World in Progress (WIP) celebrado en Barcelona. El experto destacó que, aunque los nuevos casos anuales llegan a 20 millones y tienden a crecer debido al envejecimiento y al aumento poblacional, la tasa de supervivencia ha mejorado considerablemente en las últimas décadas.
Tabernero puso de relieve que, cuando comenzó su residencia, la supervivencia promedio a esta enfermedad rondaba el 35%, mientras que en la actualidad se sitúa cerca del 70%. Este avance se atribuye al mejor conocimiento de la biología tumoral, la aparición de medicamentos más específicos y a la incorporación de tecnologías diagnósticas de precisión, junto con la inteligencia artificial (IA), que está abriendo caminos inéditos en el campo médico. “La IA aplicada correctamente permitirá desde una detección más precisa hasta la creación de nuevos fármacos diseñados a medida”, afirmó el especialista.
Durante su intervención, Tabernero señaló el notable progreso registrado en tipos de cáncer tradicionalmente difíciles de tratar, como el de páncreas o el cáncer de pulmón de células pequeñas. En 2024, importantes congresos internacionales en oncología presentaron ensayos clínicos que mostraron mejoras en la supervivencia de estos tumores, marcando un cambio significativo en la lucha contra estas patologías.
Sobre la inteligencia artificial, explicó que esta tecnología permite diseñar medicamentos específicos en función de las proteínas alteradas en las células tumorales, desplazando la antigua metodología basada en la modificación manual de grandes colecciones de fármacos. La IA también se emplea para interpretar imágenes médicas con mayor detalle, optimizando diagnósticos y reduciendo errores clínicos. Además, este avance tecnológico contribuirá a personalizar el seguimiento y tratamiento de los pacientes, mediante algoritmos clínicos cada vez más sofisticados, siempre bajo un marco ético riguroso.
En materia preventiva, Tabernero recordó que el 40% de los tumores podrían evitarse con hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y la participación en programas de cribado. Sin embargo, subrayó que no todos los cánceres son prevenibles mediante acciones individuales, por lo que instó a reforzar las políticas públicas, especialmente en la regulación del consumo de tabaco en espacios abiertos y cerrados. Según el oncólogo, estas medidas son urgentes para reducir el impacto de uno de los principales factores de riesgo de cáncer.
El avance en oncología, impulsado por la integración de biología molecular, innovación tecnológica e inteligencia artificial, abre una etapa prometedora en la lucha contra una enfermedad que sigue siendo uno de los principales retos sanitarios mundiales.




