Cada 1 de noviembre, el cementerio de San Juan Bautista, Misiones, se convierte en un punto de encuentro donde la fe, los recuerdos y las tradiciones familiares se entrelazan. En el Día de Todos los Santos, numerosas familias visitan el Campo Santo para limpiar las tumbas de sus seres queridos, encender velas y orar, preparándose para el Día de Todos los Fieles Difuntos que se conmemora el 2 de noviembre.
La celebración de Todos los Santos es un homenaje a aquellos que han alcanzado la santidad, tanto a los canonizados como a quienes vivieron su fe de manera anónima, y recuerda la esperanza cristiana de la vida eterna. En Paraguay, esta jornada se caracteriza por su fuerte componente popular y familiar, consolidándose como una tradición que se transmite de generación en generación.
Mientras algunos se dedican a limpiar las tumbas, otros mantienen la costumbre del jopoi, que consiste en compartir golosinas con los niños que recorren el cementerio. Digna Cardozo, quien visitó la tumba de su madre fallecida hace cuatro años, comentó que esta tradición familiar ha sido heredada de sus abuelos. «Voy a hacer la entrega de algunas golosinas a los niños en nombre de mi querida madre», expresó.
Roberta Cardozo, por su parte, también estuvo presente en el cementerio para recordar a su hija Liz Eliana, quien falleció hace 21 años a los siete años de edad debido a complicaciones de salud. «Ella es mi ángel», afirmó Roberta, quien mantiene viva la tradición de visitar la tumba de su hija cada año, además de recordarla en su cumpleaños.
La historia del cementerio también incluye figuras emblemáticas de la música paraguaya, como José del Rosario Diarte, conocido como el «mago de las 32 cuerdas». Diarte, un destacado arpista y compositor, dejó una huella significativa en la música folclórica del país y es recordado en su tumba por la comunidad.
En este día, mientras varias familias continúan con la limpieza y el acondicionamiento de las tumbas, otras se preparan para las visitas tradicionales del 2 de noviembre. La conmemoración de los Fieles Difuntos se presenta como una oportunidad para que los sanjuaninos renueven su fe y cariño por sus seres queridos, manteniendo viva la identidad cultural a través de las generaciones.



