Hidroeléctricas complementarias ante posible déficit energético en Paraguay

El Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE) ha presentado un informe que clasifica a las centrales hidroeléctricas de ríos interiores como fuentes «complementarias» para diversificar la matriz energética del país. Aprobado el 14 de octubre, el documento advierte que estas centrales no podrán por sí solas sostener la expansión del sistema eléctrico, que podría enfrentar un déficit de potencia y energía a partir de 2031.

El informe sugiere que estas instalaciones aprovecharían los recursos hídricos renovables del país y ofrecerían beneficios a las comunidades locales, incluyendo desarrollo económico, acceso a agua potable, oportunidades en pesca y turismo. El análisis se basa en un inventario hidroenergético elaborado por Itaipú y la Fundación Parque Tecnológico Itaipú (FPTI-PY) en 2011, que identificó 16 cuencas en la región oriental para la instalación de pequeñas y medianas centrales.

Se detectaron 1.745 ubicaciones potenciales, pero la mayor parte de ellas son de reducido tamaño, sumando en total 1.048 MW. De estas, solo 70 tienen una capacidad de 1 MW o más, totalizando 531 MW, mientras que apenas 22 sitios alcanzan los 5 MW, con una capacidad conjunta de 398 MW. Para poner esto en perspectiva, cada una de las 20 máquinas de la represa Yacyretá produce 155 MW, lo que implica que los 22 sitios identificados equivalen a menos de tres de estas máquinas.

El mayor potencial se encuentra en el río Monday, con 170,2 MW, representando casi el 43% del total. Otras cuencas destacadas incluyen Ñacunday, Carapá, Ypané y Tembey. Sin embargo, seis cuencas no presentan emplazamientos que superen los 5 MW.

En cuanto a costos, se estima que la inversión para instalar estos sistemas oscilaría entre 2.500 y 3.000 dólares por kW, lo que podría implicar un desembolso de entre 1.000 y 1.200 millones de dólares para los 398 MW. Además, el costo nivelado de la energía (LCOE) se calcula entre 50 y 70 dólares por megavatio hora, cifra superior a la de otros proyectos comparables.

El tiempo de construcción para cada central se estima entre 5 y 6 años, y el conjunto de las instalaciones podría tardar entre 15 y 20 años en completarse. Sin embargo, el IPPSE aclara que la mayoría de los datos son preliminares y que se requieren estudios adicionales sobre localización, topografía y viabilidad económica.

El informe también destaca que la expansión del sistema eléctrico en Paraguay podría crecer más de 500 MW por año durante la década de 2030, lo que significa que los 398 MW que se podrían generar a partir de estas centrales solo cubrirían el crecimiento de un año de la demanda. Por esta razón, el IPPSE concluye que no es razonable depender exclusivamente de estos proyectos, aunque reconoce su importancia para la red eléctrica y las comunidades locales.

Finalmente, se mencionan otros proyectos en fases aún más tempranas, que podrían requerir más de 10 años para su realización, tales como la instalación de turbinas en la presa Yguazú y una tercera sala de máquinas en Acaray, así como dos centrales en el río Paraguay, propuestas que datan de estudios realizados en 1980.

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