El Congreso de Paraguay se vio envuelto en una controversia tras una maniobra del cartismo que buscó dejar sin quorum la sesión destinada a validar la renuncia del presidente Santiago Peña. Sin embargo, la cúpula del Legislativo terminó declarando nula la sesión, lo que permite que Peña mantenga su cargo como Presidente de la República.
El desarrollo de los acontecimientos se produce en medio de serias acusaciones que rodean a Peña debido a la crisis financiera generada por la resolución de Ueno Bank. Los legisladores de la Cámara Alta se preparan para llevar a cabo un juicio político en contra del mandatario, apuntando a la impunidad en la que se ha visto envuelta esta situación crítica.
El senador opositor Rubén Velázquez, del partido «Yo Creo», condenó la actuación de la bancada oficialista al señalar que su acción de dejar sin quorum para aceptar la renuncia equivale a convertirse en cómplices del vaciamiento del sistema financiero del país. Esta situación ha generado una fuerte presión social y política sobre el gobierno.
Cabe destacar que, de haber sido aceptada su renuncia, Santiago Peña hubiese adquirido la senaduría vitalicia, beneficiándose de fueros parlamentarios que le conferirían cierta protección legal. La negativa de la sesión pone de relieve el clima de tensión y desconfianza que impera en el ámbito político paraguayo.
Los opositores y disidentes continúan demandando que Peña comparezca ante la Justicia para responder por su manejo en los recientes problemas económicos que han aquejado a Ueno Bank. La situación se mantiene en desarrollo, marcando un punto clave en la política nacional.






