Las quejas de los asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) por la escasez de medicamentos contrastan con las afirmaciones de la dirección del ente, que sostiene que el stock en farmacias alcanza el 90% y que el 100% del vademécum está en un proceso licitatorio. Sin embargo, la realidad diaria en las farmacias del IPS refleja otra situación.
Evelyn Alviso, jefa del Departamento de Administración y Logística del IPS, declaró en una reciente entrevista que han logrado un “equilibrio administrativo” y una cobertura contractual del 94%. No obstante, estos números parecen distanciarse de la experiencia de los usuarios que enfrentan constantes escaseces.
Alviso precisó que la actual administración, liderada desde hace ocho meses, ha conseguido enderezar el rumbo operativo del IPS. Sin embargo, enfatizó que las misiones presupuestarias históricamente insuficientes han obligando a iniciar nuevas gestiones para asegurar el abastecimiento, incluyendo la autorización de un adelanto presupuestario para el 2027.
Desde septiembre, la dirección ha emitido 1,500 órdenes de entrega que representan un valor de 75 millones de dólares, lo que Alviso considera evidencia de un abastecimiento constante, aunque dependiente de las entregas parciales de proveedores. A pesar de esto, los pacientes continúan encontrándose con múltiples vacíos en los stocks, que Alviso reconoce como fluctuantes y problemáticos.
Los asegurados al llegar a las farmacias del IPS encuentran que, si bien existe un 94% de cobertura contractual, el stock actual ronda el 90% del vademécum, que incluye 506 medicamentos. Este faltante, aunque debería ser menor, se traduce en grandes dificultades para los pacientes, quienes a menudo no encuentran medicamentos esenciales para sus tratamientos.
Conforme a las licitaciones en curso, se espera que el IPS pueda alcanzar cerca del 97% u 98% de cobertura al finalizar el año fiscal, aunque las licitaciones desiertas y la falta de oferentes suelen obstaculizar este objetivo.
La situación se agrava en las clínicas y el Hospital Central del IPS, donde muchos pacientes se ven obligados a financiar sus tratamientos a través de préstamos usureros o la venta de bienes, ya que sufren la falta de medicamentos y materiales médicos, incluso para cirugías de baja complejidad. Esta crisis se acompaña de protestas por parte de los usuarios, quienes demandan soluciones a la precariedad del abastecimiento.






