Agentes de la Policía Anti Trata de Personas, en colaboración con el Ministerio Público, realizaron un allanamiento en una vivienda de Pirayú, donde rescataron a tres menores de edad que habían sido engañados con la promesa de convertirse en futbolistas.
Los menores, todos de 14 años, fueron trasladados de manera ilegal desde sus hogares en Concepción, Chaco y Caaguazú, bajo la falsa expectativa de ser jugadores de fútbol. Sin embargo, se descubrió que habían caído en una red de trata de personas.
Guillermo Sosa, quien se hacía pasar por “reclutador deportivo”, fue detenido como responsable del lugar. Según las investigaciones, Sosa engañó a las familias de los menores y los llevó a la vivienda, donde los sometía a rituales, privación del sueño y escasez de alimentos.
La situación salió a la luz tras la denuncia de una familia que rescató a uno de los menores. Este niño relató que Sosa le había exigido el pago de 200 mil guaracas semanales por su estadía y posteriormente 500 mil por gestionar su incorporación a un club de fútbol. La familia, alarmada, acudió al lugar y logró rescatar al menor.
Los tres niños rescatados fueron puestos bajo resguardo y se les realizó una inspección médica para verificar si habían sido víctimas de abusos sexuales. La investigación continúa para esclarecer todos los detalles de este caso de trata de personas.



