Pablo Sánchez defiende a sus jugadores ante la denuncia de Cerro Porteño
En el marco del intenso clásico del fútbol paraguayo, el entrenador de Olimpia, Pablo «Vitamina» Sánchez, ha salido al paso de la reciente denuncia interpuesta por Cerro Porteño, que busca la suspensión de los jugadores Mateo Gamarra y Romeo Benítez por supuesta incitación a la violencia. En una declaración con tono marcado, Sánchez tildó de «exagerada» la acción del club rival y planteó la necesidad de mantener la calma en el ámbito deportivo.
El estratega franjeado, conocido por su franqueza, manifestó que considera la medida como un intento de desestabilización que solo agrava la situación. “Me parece innecesario… Cerro Porteño tendría que mantener la calma. No pasa nada, es un partido de fútbol, ya está”, sentenció, cuestionando la intención detrás de la denuncia y defendiendo a sus jugadores frente a lo que considera una reacción desmedida.
Además, Sánchez no dudó en señalar que este tipo de acciones pueden estar motivadas por la presión interna del propio Cerro Porteño, sugiriendo que el club atiende más a una necesidad de controlar su entorno que a cualquier falta real de conducta. “A veces, hay que callarse, tranquilidad, seguir para adelante”, exhortó el técnico, sugiriendo que sería más prudente enfocarse en el desarrollo interno de cada institución en lugar de hacer acusaciones externas.
El contexto de la controversia se remonta a los recientes antecedentes entre ambas instituciones, en los que las tensiones han crecido al calor de la rivalidad. “Cerro actuó de la misma manera cuando se suspendió el partido en el pasado torneo debido a disturbios”, recordó Sánchez, añadiendo un matiz que invita a la reflexión sobre la gestión de crisis en el mundo del fútbol.
Las declaraciones de Sánchez parecen ser un llamado a la moderación por parte de los clubes, invitando a todos a centrarse en el juego y en el desarrollo deportivo, en lugar de caldear los ánimos con denuncias entre rivales. La rivalidad, aunque intensa, no debería impedir que los clubes trabajen por su crecimiento mutuo, sugirió el entrenador.
Con la mira puesta en el futuro, el técnico de Olimpia espera que esta controversia no interfiera en el desempeño de sus jugadores, quienes se preparan para las próximas competencias. Tanto la dirigencia de Olimpia como sus jugadores responden a un contexto donde la pasión y las emociones deben equilibrarse con el respeto y la ética deportiva, algo que Pablo Sánchez dejó claro en sus recientes declaraciones ante la prensa.






